Identidad confiable
Todo lo demás depende de saber quién es real.
La arquitectura de VNet incluye verificación basada en documento de identidad oficial y un modelo de una cuenta por persona — pensado para establecer mayor confianza preservando una privacidad apropiada. La identidad verificada es lo que hace confiables la ayuda, las credenciales, las donaciones y los documentos.
Una persona, una cuenta
Una sola identidad verificada, para toda una vida de interacciones confiables.
Un voluntario es una persona real. Un donante es una persona real. Un estudiante, un solicitante, un testigo, un paciente — personas reales, una sola vez, con la privacidad que hace posible una identidad verificada: puedes demostrar quién eres sin entregar todo sobre ti.
Como hay una cuenta por persona, la misma identidad puede llevar la vida personal, laboral, escolar, de salud y organizacional — separadas por política, conectadas por elección.
Beneficios potenciales
Reducir el fraude
Menos cuentas falsas, organizaciones benéficas falsas y documentos falsos.
Servicios gubernamentales
Servicios que saben que el ciudadano es el ciudadano.
Credenciales educativas
Diplomas y certificados que pueden verificarse.
Verificación de empleo
Historial laboral y referencias que se sostienen.
Donaciones
Dar a organizaciones verificadas, desde personas verificadas.
Programas de voluntariado
Confianza en ambos lados de un emparejamiento.
Documentos legales
Firmas y presentaciones vinculadas a una identidad real.
Registros de salud
El registro correcto, para el paciente correcto, por consentimiento.
Elecciones y procesos cívicos
Donde esté legalmente autorizado, y solo allí.
Verificación de autenticidad
Confirmar que un documento es genuino sin leerlo.
Autenticidad por QR
Verificar el documento, no la privacidad de la persona.
La arquitectura de autenticidad por QR de VNet está diseñada para que un tercero — un empleador, un arrendador, un agente fronterizo, un secretario judicial — verifique la integridad o procedencia de ciertos documentos sin exponer necesariamente el contenido subyacente.
El verificador sabe que el documento es auténtico y no ha sido alterado. No sabe qué más hay en el expediente de la persona.